Pollo frito
Se llama
pollo frito al plato compuesto por trozos de
carne de pollo tierno, a veces enharinados o
rebozados, y luego
fritos.
El
empanado añade una corteza exterior crujiente que evita la pérdida de los jugos pero también absorbe la grasa usada al freír. Lo que distingue al pollo frito de otras frituras de pollo es que habitualmente se corta por las articulaciones, dejando los huesos y la piel intactos. La piel crujiente bien condimentada, sin exceso de grasa, es el rasgo distintivo de un pollo bien frito.
Preparación
Normalmente el pollo frito no se hace con ejemplares enteros, sino cortándolos al menos en sus cuatro partes principales. Los cortes de «carne blanca» proceden de la parte delantera del animal (pechuga y alitas), donde las fibras musculares están menos desarrolladas. Los cortes de «carne oscura» proceden de la trasera (cadera y patas), cuyos los músculos se usan más frecuentemente.
Para preparar trozos de pollo para freír, pueden
marinarse en
suero de mantequilla, o simplemente mojarse en éste o en
leche. Para evitar condiciones de fritura irregulares o peligrosas, los trozos de pollo se secan rebozándolos en harina o alguna sustancia similar para recubrir la carne y evitar que la grasa produzca salpicaduras en el aceite. Pueden añadirse a la harina condimentos como
sal,
pimienta,
cayena,
pimentón,
ajo en polvo,
cebolla en polvo o mezcla de
aliño ranchero. Tradicionalmente se usaba
manteca para freír el pollo, pero también se emplean con frecuencia
aceites vegetales como el de
maíz,
cacahuete o
colza. El sabor de
aceite de oliva suele considerarse demasiado fuerte para freír pollo, y su bajo
punto de humeo lo hace inadecuado para este uso.
Hay tres técnicas principales para freír pollo:
en sartén,
en profundidad o
a presión. La fritura en
sartén requiere una resistente y una fuente de grasa que no cubra completamente el pollo. Los trozos de pollo se preparan como se ha indicado anteriormente, y se fríen. Normalmente la grasa se calienta a una temperatura lo suficientemente alta como para sellar (sin dorar, a este punto) el exterior de los trozos de pollo. Una vez éstos se han añadido a la grasa caliente y se sellan, se baja la temperatura. Existe discusión sobre la frecuencia con la que debe darse la vuelta al pollo, argumentando algunos que debe hacerse a menudo e incluso dejar que se doren, y otros animando a dejar que los trozos se hagan bien por un lado, volviéndolos solo cuando es absolutamente imprescindible. Cuando los trozos de pollo están casi listos se sube el fuego y se doran al gusto (algunos cocineros añaden pequeñas cantidades de mantequilla en este momento para mejorar el dorado). La humedad del pollo que se pega al fondo de la sartén y lo oscurece forman la base necesaria para hacer
gravy.
La fritura en profundidad necesita una
freidora u otro dispositivo en el que los trozos de pollo puedan sumergirse completamente en la grasa caliente. Estos trozos se enharinan como se ha indicado anteriormente o se rebozan usando un rebozado de harina y líquido (y condimentos) mezclados. El rebozado puede contener otros ingredientes como huevo, leche y levadura. La grasa se caliente en la freidora hasta la temperatura deseada. Se añade el pollo y se mantiene la temperatura constante durante todo el proceso.
La fritura a presión acelera el proceso. La humedad del pollo se vaporiza e incrementa la presión, disminuyendo la temperatura de cocción necesaria. El vapor también contribuye a cocinar la carne, pero sigue permitiendo que quede jugosa y tierna mientras mantiene crujiente el empanado. La grasa se caliente en una
olla a presión. Entonces se enharinan o rebozan los trozos de pollo y se ponen en la grasa caliente. Se cierra la olla y los trozos de pollo se fríen así a presión.
Comentarios
Plato ideal para aquellas personas que necesitan un aporte nutricional extra como niños y adolescentes debido a que su ingrediente mayoritario es el arroz; cuyo principal componente son los hidratos de carbono complejos. Las setas poseen minerales como fósforo, potasio y yodo, con grandes beneficios para la regulación del metabolismo y la formación de huesos y dientes. El calcio aportado por el queso también colabora en esta función ya que es indispensable en la formación de los huesos. La variedad de ingredientes hace de este plato una importante fuente de antioxidantes.Aportes nutricionales / ración
Proteínas : 13 g ~ Lípidos : 10 g ~ Hidratos de carbono : 80 g
443 Kcal